Por: Erick Galvez Ayala
Hace más de cuatro años que murió Mark Lanegan, un mito dentro del rock, una bestia humana, la voz más desgarradora del universo. Bebedor, junkie, vividor (en el mejor sentido de la palabra), y obviamente problemático en su vida personal. Admirado y alabado por tener una carrera consistente, de grandes composiciones y con una evolución maravillosa.
Bueno, pues después de años de buscar el libro de los últimos días del nacido en Washington, lo encontré, y la sorpresa fue mayúscula, pues si bien ya se puede esperar algo muy bueno, esta obra es muy recomendable, y aunque corta, pudo ser mejor. Sin embargo, hay que considerar que se escribió en los últimos días del musico.
«El diablo en coma» es un paisaje de lucidez terminal, una recreación de vivencias al borde de la muerte; la interpretación de sueños misteriosos, recreaciones de la vida transitada, explicaciones (no necesarias) del por qué hoy se está en ese lugar. Un día, Mark se despierta después de caer de las escaleras, casi sordo, sin las fuerzas necesarias para dar un solo paso. Tiene COVID. El bicho ha dado con el gigante, lo ha herido de muerte, lo intenta derribar y, durante varios meses, se entrelazan en una lucha en la que Lanegan planea perder, pero no lo hará tan pronto, pues ni siquiera lo han matado las adicciones desde adolescente, sus maltratos familiares y los frecuentes ingresos a la cárcel. Entonces, el virus que amenaza al mundo se topará con su rival más duro.
El recorrido de una pre-agonía, ambientado con poesía escabrosa, con lamentos honestos, con un corazón que hace tiempo que se volvió de piedra, pero que parece dibujar de manera tenue un poco de agradecimiento. Después de todo, valió la pena cada jeringa, cada botella, cada canción, cada banda, cada compañía con la que se encontró en este rompecabezas llamado vida.
Sin duda, Mark Lanegan pudo ser un poeta maldito. En realidad, a su manera lo fue. Y si conoces un poco de su carrera, necesitas leer este libro; si por el contrario, no conoces nada de este grandioso cantante, miembro del crew grunge, entonces tienes la obligación de leerlo. No solo es recomendable, es sanador.


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