Yo sé,
madre,
que aunque me digas que cuando te vayas
no lloré.
ese día en que me hagas falta,
lloraré,
y desde entonces
serás el colibrí de la mañana
que me acompañe
a donde vaya,
la nube que me protegerá del sol,
el agua cuando tenga sed.
Pero te extrañaré,
madre mía,
aunque estés en la flor,
en la lluvia, en la noche,
en aquella canción que de niño ponía
cuando solía dormir junto a ti.
Te extrañaré, madre,
y aunque me digas que no llore,
te lloraré.
Porque es normal sentir dolor,
sufrir de ese vacío grande
que vas a dejar en el mundo,
cuando te hayas ido de aquí
y nunca más vuelva a escucharte reír.
Te extrañaré,
madre mía,
y ten por seguro que aunque me digas
que cuando mueras, cante,
cantaré,
pero no te puedo mentir, mamá:
también lloraré.
Víctor Daniel López
< VDL >

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