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«Nunca es tarde si la ducha es buena, Parte 2»: AC/DC en México

Por: Erick Gálvez Ayala

Titular así esta crónica tiene sentido porque hace doce años fue la primera parte. En aquella ocasión vi por primera y única vez a sus satánicas majestades THE ROLLING STONES, y como suele ocurrir cuando escuchas música de hace algunos años, puede parecer que llegamos tarde, pero en esa ocasión no fue así. Y ahora, en este 7 de abril de 2026, al ver a AC/DC, tampoco. Es muy posible (pero no seguro) que esta sea la última vez que salen de gira. Más de cincuenta años en los escenarios nos dicen que pronto será tiempo de parar. Es por ello que desde que vi anunciada la gira, compré el boleto para el primer show en México, y créanme, son los mejores $2,900 invertidos en este año.

Corren las 19.30 hrs. y ya estoy dentro de mi zona. Es la general B. Salen a tocar los teloneros THE PRETTY RECKLESS, los cuales me generan una buena impresión; no es que sea la banda más original de hard rock, pero su cantante muestra un gran dominio del escenario, pues es capaz de torear de muy buena manera al público, entretenerlo, y hacer que pase muy rápido su actuación. Buena idea la de ponerlos como abridores. 

Ahora esperamos el platillo principal, más de la mitad de la gente que está cercana a mí nunca ha visto a la banda formada en Australia. Los minutos pasan lentamente mientras en las bocinas podemos escuchar, y hasta cantar, temas de DANZIG, BLACK SABBATH o JUDAS PRIEST. Poco después de las 21 hrs. llegan los protagonistas de la noche, y entonces todo cobra sentido. Celulares arriba, gritos, empujones, silbidos. Todo lo que esperas en un concierto así. Los tres líderes actuales de la banda lucen su vestimenta clásica, y están dispuestos a elevar este clímax al máximo. Inician con «IF YOU WANT BLOOD (You´ve got it), «BACK IN BLACK» en segundo orden, para dar paso a «DEMON FIRE» y «SHOT DOWN IN FLAMES». «THUNDERSTRUCK» fue ovacionada y cantada a todo pulmón: fantástica y poderosa. La banda tomaba unos cuantos segundos entre canción y canción, por lo que las bromas de que ya están adultos no se hicieron esperar, que tuviéramos paciencia, nada más falso.

Siguieron con un gran ritmo mezclado entre diferentes discos: «HAVE A DRINK ON ME», «HELLS BELLS», «SHOT IN THE DARK», «STIFF UPPER LIP», para posteriormente llegar a «HIGHWAY TO HELL». En ese momento el slam era inevitable, solo podías evitarlo haciéndote a un lado o meterte a la rueda para disfrutar del momento. «SHOOT TO TRILL» y «SIN CITY» siguieron con el gran paso; «JAILBREAK» y «DIRTY DEEDS DONE DIRT CHEAP» fueron el sendero para la recta final: «HIGH VOLTAGE», «RIFF RAFF», «YOU SHOCK ME ALL NIGHT LONG», «WHOLE LOTTA ROSIE» y, mi favorita, «LET THERE BE ROCK». Los saltos habían dejado huellas en los asistentes, perdíamos energía, y en cambio, la banda subía los decibeles. Angus tomaba el control del escenario mientras todos quedábamos deslumbrados de su carisma y talento.

Después de un breve descanso, todo llegó al final con «TNT» y la clásica «FOR THOSE ABOUT TO ROCK (WE SALUTE YOU)», con la que los fuegos artificiales dieron cierre a una presentación memorable, fantástica y rotunda. AC/DC fue, es, y será, sinónimo del rock. Su magia está fuera de toda proporción. La verdad es que es poco lo que podamos decir de esto, lo que sí, es que la banda cumplió las expectativas, cansó a todos los presentes, y nos dejó un recuerdo imborrable.

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