Todo fluye, nada es.
Nadie se baña dos veces en el mismo río.
Son distintas las aguas que cubren a quienes entran
[al mismo río.
Los buscadores de oro cavan mucho y encuentran poco.
En el círculo se confunden el principio y el fin.
Dios es día y noche; invierno y verano; guerra y paz;
[abundancia y hambre.
El sol es nuevo cada día.
Este mundo siempre fue, es y será fuego eternamente vivo.
La guerra es el origen de todo.
Nada es permanente excepto el cambio.
Todos somos Uno.
El hombre, como una luz en la noche, se ilumina y se apaga.
El que no espera lo inesperado nunca lo encontrará.
– Poema a partir de aforismos atribuidos a Heráclito de Éfeso.

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