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El regreso del folklore de Bunbury con su álbum «Cuentas Pendientes»

Enrique Bunbury regresa con su nuevo álbum “Cuentas Pendientes”, un álbum que retrocede a sus primeros trabajos como solista, alejándose del sintetizador y de la exploración eléctrica para retomar el folklore y la experimentación. Con esta nueva obra se aleja del rock, pero nos envuelve con elementos indiscutiblemente apegados a la música hispana y latinoamericana, como lo hizo en 2011 con su “Licenciado Cantinas”, y es que regresamos a ritmos más movidos, con sus percusiones e instrumentos olvidados, como el acordeón. También, por momentos, nos remite a “El viaje a ninguna parte”, uno de los álbumes más queridos por su público.

 Grabado en El Desierto Casa-Estudio en México, este trabajo es el resultado de una travesía sonora que recorre boleros, tangos, cumbias y hasta rumbas, impregnado de una instrumentación orgánica y cálida con su grandiosa banda “El huracán ambulante”.

Para llegar hasta aquí” fue su primer sencillo. Una introspectiva declaración de intenciones que combina la guitarra portuguesa y el acordeón, creando una atmósfera nostálgica. Bunbury reflexiona sobre su propia trayectoria, valorando tanto los errores como los aciertos que lo han llevado hasta este momento de su vida. “Saliendo del arrabal”, con un ritmo más animado, presenta una instrumentación tradicional y una producción orgánica que despiertan el gozo y el movimiento (¡esa maravilla de acordeón y de cuerdas de nuevo!).

Uno de los títulos más notables del álbum llega con “Las chingadas ganas de llorar”, que invita al desahogo y a tomarnos un trago de tequila o de mezcal, mientras gozamos de una gran letra que nos regala frases como “solo tiene un valor verdadero lo que nos cuesta el techo y la vida” y “hay cosas que, si las arreglas del todo, las estropeas”. Le sigue “Serpiente” con un ritmo contagioso y enérgico, y en donde la fusión de la voz de Enrique, los aplausos al estilo del tablao y la guitarra española, da origen a un corte irresistible que nos hace cantar a todo pulmón.

Loco” es un bolero compuesto por el cantautor, también español, Pedro Guerra, y en donde ambos colaboraron para el trabajo de este en su último álbum, “Parceiros”. Bunbury lo utiliza también para el suyo, añadiéndole un excelente piano mientras la guitarra lo acompaña llorando. Llegamos a “Cuentas pendientes”, la canción que da título al álbum, y que resulta ser un delicioso último vals, al estilo de “Y al final…”, cargado de mucha introspección y de confesiones. Lo que uno quiere dejar, el tiempo que es una guerra perdida, y los arrepentimientos de las cosas que nos quedamos con las ganas de intentar. Una letra que refleja madurez y experiencia, todo aquello que ha representado la evolución personal y artística de Bunbury, pero también con la que podemos sentirnos identificados. Sin duda, esta será otra canción más a sonar en mi funeral.

Te puedes a todo acostumbrar” mezcla el ritmo de la cumbia con un toque de western, recreando una atmósfera que hace querer levantarnos para bailar. La guitarra emerge con fuerza, y el estribillo, magnético, invita a no parar de cantarlo. “La Hiedra” es un cover de la canción de Pachi García Alis, en la que Enrique incorpora elementos tradicionales y del folk. “Como una sombra” es una balada íntima y reflexiva con esas pausas de la música ranchera, y entonces el álbum cierra con la que resulta ser mi canción favorita de todas: “El baile de los disfraces y la tentación”; una canción epistolar que fue compuesta junto con Copi Corellano, miembro insustituible del Huracán Ambulante. Esta pieza recoge el testigo de las canciones finales emblemáticas en toda la discografía de Bunbury. La letra, desde el título, toda es poética, y sus percusiones con una guitarra suave, perfecta, y de nuevo ese acordeón delicioso, cierran el telón y el compás.

Así “Cuentas Pendientes” resulta ser un álbum que reivindica la pausa, la raíz y el calor humano de lo acústico. Aunque su anterior trabajo, “Greta Garbo”, también fue brutal, y con la producción de Adan Jodorowsky, son dos obras con un enfoque y un estilo totalmente diferente. “Cuentas Pendientes” nos trae lo mejor de Bunbury, tanto en su música como en sus letras, nos demuestra por qué aquel zaragozano que salió de un grupo de héroes, se volvió más héroe aún, y por qué sigue siendo un músico de excelencia, adorado por su público, y en donde en sus conciertos lo entrega todo, hasta quedarse sin voz. Disfrutamos de este trabajo como se debe de sentir la música. La música como serpiente que nos envenena para vivir sin dejar el mundo con cuentas pendientes.

Víctor Daniel López
< VDL >

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