El escritor y actor español, Carlos Bardem, nos regala esta extraordinaria novela, que raya en la fábula, y en la que el protagonista es una rinoceronte que nos va contando su historia a la vez que reflexiona sobra los humanos y todas las señas particulares que los hacen diferentes frente al resto de las especies. Una «badaq», nombre en «malayo» dentro del sudeste de Asia, ha llevado su vida tranquila en la isla de Pawu, hasta que termina siendo testigo de la lucha entre los conquistadores que han llegado a la isla para invadirlo todo y esclavizar a sus indígenas. Así, el animal nos presenta a través de capítulos enteros sus pensamientos a modo de monólogos internos, en donde cuestiona la apariencia y los actos de los hombres. El ejercicio resulta fascinante, con una narrativa interesante como cómica, pero también que nos invita a entrar en las ideas de aquella badaq para asombrarnos de nuestra propia identidad y el rumbo que hemos tomado como humanidad.
Además de la voz del badaq, se intercalan otras voces narrativas de los hombres partícipes de la historia. Los que saquean, los que luchan en la evangelización, hombres y mujeres y su relación entre ellos, los esclavos y los que esclavizan. El animal termina siendo su presa, viviendo a partir de entonces en cautiverio, y cruzando el océano para llegar a su nuevo hogar, siendo regalo para uno de los que aquellos hombres parados sin pelo llaman como «reyes». La badaq simplemente no entiende a aquellos seres idiotas, no entiende por qué hacen las cosas que hacen, y su ambición por el poder o el dinero, no encuentra explicación para aquellas luchas sin sentido.
Siendo el año de 1583, el animal presenciará, ya en la corte de Felipe II de Madrid, la decadencia de un imperio, consecuencia de inconformidades y traiciones. Seguirá en su reflexión la denuncia a la codicia humana y a su fanatismo religioso. No entiende por qué el hombre necesita tener dioses, así como no entiende cómo es que aquel animal terminó tan alejado de su origen y apartado de la conexión con la naturaleza. Toda existencia del resto de los animales se limita simplemente a la contemplación y a vivir con la única filosofía que importa que es la de la supervivencia y la del gozo del instante. Nada más; sin embargo, los hombres siempre andan en búsqueda de algo más, algo superior, siempre inconformes y vacíos, nunca satisfechos. Por ello, concluye la rinoceronte, dedican toda su vida a la explotación despiadada de la naturaleza, e incluso a la explotación de ellos mismos.
«Badaq», publicada en México por Fondo de Cultura Económica, es una narración reflexiva que nos confronta con las sombras de la humanidad, recordándonos que, en nuestra arrogancia, a menudo olvidamos nuestra conexión intrínseca con el mundo natural. Es un espejo que refleja nuestras contradicciones y nos desafía a mirar más allá de nuestras ambiciones efímeras. Es una obra original, y divertida, a la vez que fuerte. Nos hace mirarnos desde los ojos de un animal al que hemos sometido, como tantas especies, a nuestro yugo, fruto de nuestra soberbia e ignorancia, que sólo traerá desgracia al vaciar nuestras almas y alejarlas de lo verdadero, lo natural, y lo bello. Lo que realmente importa, lo que somos, y aquello de lo que somos parte, siendo simplemente pequeños.
Víctor Daniel López
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