Añade un anuncio a tu sitio.

Catarsis en Cata
de Vino y Arte

Lázaro Cristóbal Comala: «El terror»

Por: Erick Gálvez Ayala

Tus piernas pierden fuerza, si logras pasar saliva lo haces en cámara lenta, llenas la habitación de un suspiro de taquicardia e inevitablemente tu boca se secará hasta que los labios se hagan trizas. Eso se siente con el terror, y puedes alejarte buscando salidas, o puedes enfrentarte con él y hablarle de frente, confrontarlo, un eterno duelo. Lázaro Cristóbal Comala ha decidido ponerle así, «EL TERROR», a su nuevo álbum. Un gran título para 40 minutos de canciones llenas de alma, destrucción, en el cual se busca el alivio, posiblemente sin encontrarlo.

LCC se escabulle en las cenizas infrarrealistas, escupe desgracias y se hace acompañar del abismo con una instrumentación un poco más sofisticada que sus anteriores discos. La primera canción es: DESAHOGO, aquella pieza de Roberto Carlos en la que más que recordarnos al brasileño, nos evoca a Nick Cave con un piano maldito y aquella característica voz del radicado en Durango; un gran tributo. LUVINA es más arriesgada musicalmente, el texto nos deja atónitos. «¿Alguien sabe cómo pagar un velorio?» se nos recita con una infinita delicadeza. TRES DE MAYO regresa a la estructura en la que el piano lleva el peso de la melodía, una bella manera de mantener la cordura. TOM JONES nos recuerda a esas piezas de su álbum CANCIONES DE ANCLA, un coro de los más sólidos del álbum. «Unos nacen para ser feliz, y otros para sufrir», gran tema. EL TERROR nos lleva al autor en forma, un folk con guitarra y armónica, el estado puro de LCC, y un hit que seguramente se convertirá imprescindible durante sus conciertos. ESTOY MAS CERCA DE MÍ es una de las favoritas del disco de quien escribe, un poco dark, un poco lounge. MARIELA es tan imperfecta que es brillante, acompañado del que antes era un ídolo y ahora puede considerarse su amigo Micah P Hinson, entre inglés y español, entre el olvido y el recuerdo. EL RELAMPAGO es una balada con una pequeña referencia al trágico suicidio de Sylvia Plath, aquella poeta que cayera en depresión a una edad temprana. OSWALDO nos vuelve a esos temas para escuchar con las luces apagadas y un buen trago. NO HAY DIOS tiene unos coros que podrían considerarse casi góspel, una desesperanza sangrante.

«EL TERROR» es una obra con la firma y sello de Lázaro: delirante, decadente, taciturno, profundo. Puede que al oírlo no parezca esperanzador, pero lo ilusionante es tener este tipo de autores en nuestro país, seres de carne y hueso que están dispuestos a mostrar las heridas y caminar en el vacío.

Tags:

Deja un comentario