En tus piernas, sólo tus ojos, en la noche invernal de mañana.
La luna aguardará a que florezcan de nuevo las luciérnagas.
Saltarán los saltamontes.
Lloverá la lluvia todas sus aguas.
Que florezcan dulces de las cosechas.
Que la música no sea la única musa que baje.
Que se estrellen todos los planetas.
En tus manos las manos de este intento de ser poeta.
Víctor Daniel López
< VDL >
