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Reseña del libro “Si te gusta la oscuridad” de Stephen King

El maestro regresa con esta antología de cuentos y novelas cortas para adentrarnos en sensaciones que solamente él sabe transmitir, adueñarnos de ellas, vivir sus tramas como si fuéramos los protagonistas. Sentirlas como se siente la vida, con todo lo bueno y lo malo, y el suspenso del porvenir. “Si te gusta la oscuridad”, recientemente traducida al español por la editorial Penguin Random House, es un libro que vuelve a demostrar la maestría de King para contar historias: fantásticas, policiales, dramáticas, terroríficas.

En setecientas páginas, y a través de doce mundos distintos, el maestro del terror (que para mí más bien es «maestro de las emociones»), nos habla sobre visitas alienígenas, los monstruos escondidos en los secretos detrás del alcoholismo, y un chico extraño con su afición por los insectos y la muerte. Una extraordinaria novela corta policial, que nos recuerda a aquella trilogía negra de King, con un crimen que nos pone en duda la culpabilidad o no del protagonista. La mala suerte y los sucesos raros involucrados a consecuencia de confusiones y una distorsión. Encuentros en la carretera que ponen los nervios de punta y termina el día desbordándose en un horror capaz de poner en peligro las vidas de una familia. También un relato que ya antes King nos había regalado, acerca de la lucha sobreviviente ente un perro y su dueño ante un ataque de cocodrilo. Una historia también emotiva acerca del futuro, y lo que nos depara de él, con un final perfecto para cerrar el libro. Pero, ante todo, la historia más bella y sublime, así como retornando al terror de los inicios de King: «Serpientes de cascabel»; secuela de «Cujo», en donde vemos a Vic, padre del chico muerto por el San Bernardo rabioso, más de cincuenta años después, visitando un poblado en la costa del Golfo, y en donde King plasma con maestría la carga emocional que ha tenido durante todos esos años, soportando el dolor de la muerte de su hijo, y décadas después, también la de su esposa. Un relato terrorífico, en donde dos gemelos, al estilo de «The shining» hacen su presencia desde la muerte, sólo para recordarle a Vic la sensación de vacío al perder un hijo. Una metáfora bellísima del dolor y el duelo: las serpientes de cascabel. Esta es, sin duda, no sólo la mejor historia del libro, sino una de las mejores de toda la obra de Stephen King. Uno se asusta, claro, como con la oscuridad, pero también se conmociona. Lloramos, porque sentimos el dolor y recordamos «Cujo», y porque la pérdida es algo que todos llegamos a sentir.

Stephen King, a sus casi ochenta años de edad, nos sigue sorprendiendo. Y no sólo por la imaginación que tiene, que sigue dando mucho para crear personajes y mundos nuevos, sino por su forma de escribir. Ha logrado imponer su estilo, no sólo para entretener, sino también para lograr conmocionarnos a través de historias tan humanas, que casi siempre tienen una reflexión profunda detrás. Con él se ríe, se llora, se asusta, se descubre uno, afrontamos nuestros propios monstruos. Tiene un don que es el de utilizar la literatura como medio para acercarnos al alma. Y lo sigue haciendo tremendamente bien (casi como los personajes de “Dos cabrones con talento”, el primer cuento de esta colección, en donde pareciera inexplicable la habilidad que tienen los genios para escribir, casi como si viniera de otro mundo, o se hiciese un pacto con algo ajeno a esta vida).

“Willi el Friki” nos recuerda a la literatura de Maupassant, mientras que de “El mal sueño de Danny Coughlin” hace una obra excepcional de novela negra, que atando cabos, llevándonos por pistas y emociones de montaña rusa, logra resolver el misterio de una forma acertada. ¿Cómo salir inocente de un delito que se acusa por solamente soñar con el cuerpo de una muerta, levantarse para ir a descubrirlo, porque se siente tan real, y avisar a las autoridades para poder identificarlo? El héroe, entonces, termina siendo la víctima, y deberá luchar por mostrar su inocencia, haciéndonos dudar con los pensamientos de todos los personajes expuestos.

“El hombre respuesta” sin duda fue de mis favoritos, cuento que después de muchas décadas, King decidió terminar, a petición de uno de sus familiares, quien afirmó era realmente bueno. Un hombre que descubre a otro, en medio de la carretera, y vende sus predicciones a tan sólo unos dólares. El futuro de uno resulta ser el mayor suspenso de todos, querer saberlo todo, querer saber todas las respuestas. Y entonces resulta una hermosa historia sobre la vida con todos los dolores que conlleva, y la esperanza. Uno de los finales más extraordinarios que jamás haya escrito King.

Y, como ya dije, «Serpientes de cascabel» resulta ser una de las historias más profundas, sensibles y rotas que Stephen King haya escrito. Jamás uno imaginaría que la secuela de «Cujo» fuera un resultado tan potente, una obra maestra. En esta parte vemos el intento de superación y de continuar la vida, como pueda, por parte de Vic, el padre de Tad, después de que este muriera de niño, varias décadas atrás, a consecuencia de una insolación, mientras lo intentaba salvar su madre de un perro San Bernardo rabioso. El matrimonio que se quiebra ante la pérdida. Los fantasmas que nos visitan. La lucha por sobrellevar un dolor que nunca se irá. El amor de pareja que regresa, pero lo vuelve a arrebatar la despiadada muerte, a través de un cáncer. Vic hará un viaje a la costa del Golfo (que nos acerca también a una de las obras maestras de King: “Duma Key”), para así encontrarse con una historia parecida a la suya, con una madre que ha perdido a sus hijos gemelos, y nunca pudo superarlo, a pesar de haber transcurridos ya muchos años. Los fantasmas existen, si uno no los deja ir. Y Vic entonces observará en el dolor ajeno su propio dolor. Tad, Donna, Cujo. Esta historia resulta ser aterradora, pero a la vez, una hermosa reflexión sobre el dolor más grande que pueda haber en el mundo: la pérdida de un hijo. Más que una historia de terror, es una que hace quebrar el corazón.

“Si te gusta la oscuridad” es un libro que da para mucho; historias magistrales, la misma voz de King que se parte en voces para hablar por sí solas. Nos sigue demostrando por qué es el rey, el maestro, de la literatura contemporánea. Sus historias son tan humanas porque nos hablan de lo que nos concierne a todos: el amor, la pérdida, la nostalgia, la muerte, la traición, la superación, el enigma, las mentiras, la libertad, los miedos… los miedos. Porque como escribió casi al final de “Cujo”, hace más de cuarenta años, “el mundo está lleno de monstruos, y todos ellos están autorizados a morder a los inocentes y a los incautos”. Todos tenemos fantasmas, y todos, día a día, luchamos contra nuestros propios monstruos. Y a veces, “creer es difícil” … creer es difícil.

Víctor Daniel López
< VDL >

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