Añade un anuncio a tu sitio.

Catarsis en Cata
de Vino y Arte

Nadie como nosotros ayer

Dejaste tu perfume en la almohada.

Te fuiste esta mañana,
dejándome el recuerdo de tus piernas
desnudas
delgadas
que hipnotizaron mi mirada.

Dejaste tus besos en la cama
y las sábanas que se bañaron de luz
a la hora en que nos fuimos a dormir.

El mundo amanecía,
y nosotros apenas cerrábamos los ojos.

Las jacarandas, afuera, florecían,
mientras nosotros, adentro,
nos deshojábamos
como dos otoños
que recién se están
primaverando.

Ahora de tarde ya,
el sol incendió la ciudad
y aquí dentro se prendió
la soledad.
Ahora, que ya no estás aquí,
desde el mediodía que te fuiste,
parece que te extraño.
Y me quedo sólo con tu perfume,
con tus piernas,
y tus manos.

Qué resaca de amor.
Qué sentimiento éste.
Qué domingo más rabioso de melancolía.

Víctor Daniel López
< VDL >

Tags:

Deja un comentario