¿A dónde es que se fueron las palomas de la tarde,
las gaviotas de verano,
las aves que despertaban con su canto?
En otro cielo andarán.
Tal vez
donde no haya estrellas
ni soles
no haga calor
ni se tenga la necesidad
de abrir la ventana
para que entre
una
corriente
de
aire.
Las palomas habitan sólo ahora en los sueños.
Y uno despierta,
y sólo tiene el recuerdo:
de los lejanos días
en
que
se
incendiaban
los
soles.
¿A dónde se fueron las palabras?
Víctor Daniel López
< VDL >

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