Hermoso y frágil retrato sobre una relación de amistad entre dos amigos que han crecido juntos desde pequeños hasta entrar al colegio. La inocencia y la búsqueda interior a través de una mirada con una lente potentemente delicada que nos hace entrar bajo la piel de los dos niños que sin saberlo se están buscando, siendo víctimas de un maltrato inintencionado pero que refleja la moral de una sociedad como la de ahora que no cambia, en donde seguimos mirando desde lejos, donde sólo percibimos lo superficial y las capas que protegen frágiles cuerpos y almas que temen a la exposición de la verdad. Basta con acercarnos un poco para mirar mejor, por ello el título del filme. Close. Nos adentramos un poco más. Y entonces seremos víctimas también de escenas íntimas, hechas de cristal, juegos imaginarios, el trabajo y los paseos entre los sembradíos de flores. La música bella que sirve para retratar la fugacidad de una etapa en donde todo sucede tan de rápido que cuando menos nos damos cuenta todo ha cambiado. Y así sucede. La historia toma otro giro, nos sorprende. Nos abruma el dolor y la pena, y entonces vamos cayendo en un pozo sin fondo, en donde se va haciendo más y más grande el tormento. Todo esto a través de imágenes poéticas en pequeños y sutiles detalles y una música que conmueve. El silencio que no sana, sino lo contrario, hiere más. La culpa y la tristeza. La intimidad que antes había, inocente, exploradora, redescubriéndose el ser, al final se ve convertida en un acto que solamente lleva a un momento decisivo y potente: el instante en que se deja de ser niño. Y la reconciliación: con la vida y con uno mismo. Poderosísimo mensaje que nos deja varias reflexiones sobre el mundo de cristal fino en que estamos metiendo a los niños, en donde en cualquier momento, mientras avanzan, puede estallar y hacerlo romper todo.
Víctor Daniel López
< VDL >

Deja un comentario