Desde el avión
pude ver el cielo
rojo de atardecer.
Y no estabas tú.
Cada vez estás más lejos.
Cada vez no estás más.
Aterrizamos,
y la noche estaba
negra de celos.
Las montañas,
a las que siempre llego,
se encuentran secas,
un poco,
cada vez,
más lejos.
Llego al apartamento
y no estás.
Me has dejado
los platos sucios
y la cama destendida.
(antes me esperabas con velas y una cena)
Ahora llego,
no estás,
y hay una mierda.
Víctor Daniel López
< VDL >

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