Tres años antes de llegar «La Gran Belleza», Sorrentino ya había escrito «Todos tienen Razón». Pareciera que la premisa continuó, y continúa aún hoy con sus obras que nos sigue mostrando ante tanta exorbitancia y con ese toque poético que está impregnado de collages metafóricos, diálogos cotidianamente profundos y soliloquios acerca de la existencia del ser. En esta, su primera novela, os muestra al personaje Tony Pagoda, músico de una banda famosa, que ha caído ya en picada junto con su carrera, ahogado en las drogas y dejándose consumir por los fantasmas del pasado que nos muestran sus recuerdos de la infancia, los amigos, su natal Italia y el origen de la que sería después su banda. En fantasma de Beatriz, figura inalcanzable, reflejo de lo que él denomina después La Gran Belleza, y que no siempre se trata de una mujer (a veces, un recuerdo, lo que fue un simple momento). Reflexiona el protagonista sobre sus días bellos en Brasil, los escarabajos en Manaos, el calor, y un amigo que parecía venir de otro mundo. El misterio, el regreso a Brasil, la reconciliación. Paolo Sorrentino nos muestra, con este libro, que él es un artista que se va haciendo cada vez más completo. Un artista que gusta hablar siempre de la belleza. Y la persigue. Nos la muestra.
Víctor Daniel López
< VDL >
«Uno habla de la belleza. Pero la belleza de las bellezas siempre es una sola: la brevedad.«


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