Nos absorberá el agua y el tiempo.
Nadaremos sobre todos los muertos.
Y vendrán por nosotros,
a salvarnos,
los recuerdos.
El río nos arrastrará
a allá en donde terminan los llanos,
e inician los páramos,
en donde se parten las letras
para unirnos
y dividirnos,
para hacernos río.
La humedad en el aire no es más que un medio para hablar de poesía.
El río que seremos
ya no lo fuimos:
pero podemos congelar sus aguas
para inmortalizar la palabra.
Todo es tierra
y piedras sobre la arena.
Somos de barro y la lengua de vidrio.
El silencio es de agua,
mientras todo alrededor es ruido,
sumido en la tierra.
Todos somos de tierra.
Víctor Daniel López
< VDL >

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