Los franceses han logrado ya contar historias buenas también en las series. Su estilo cinematográfico y narrativo siempre se ha caracterizado por la elegancia en las lentes de sus cámaras, sus extraordinarios guiones y por la estupenda elaboración psicológica y emocional de sus personajes, para que la mezcla de todo ello nos haga inmediatamente adentrarnos en esas historias que nos quieren vender, para que dejemos atraparnos y caigamos en sus redes, presas de ese sofisticado pero tan disfrutable estilo francés. La gran seducción de sus historias. El saber hacerlo, y hacerlo bien.
Esta es una serie original, divertida, una tremenda joya que nos hará reír y entender la industria del entretenimiento desde otro ángulo, el que a veces se oculta detrás de bambalinas para los espectadores, porque por lo general no tenemos acceso a esos lugares: todo lo que ocurre para que una película pueda filmarse. Los dilemas y problemas: económicos, de ego, y personales. La competencia es una fiera hambrienta y uno debe convertirse también en bestia para sobrevivir. Una maestría completa en el arte de la negociación, y a veces, técnicas de manipulación. El erotismo y la búsqueda de una misión. La amistad, el amor, y la lucha por hacer que la industria cinematográfica prevalezca, que los mejores guiones puedan pasarse a la pantalla, y que los personajes encuentren a los mejores actores para ser representados.
“Diez por ciento” porque esa es la comisión que cobran los agentes de actores y actrices que trabajan en la industria del cine. Diez por ciento de su sueldo, de cada contrato cerrado. Y de eso va la historia, de todos los problemas por los que pasan los representantes que trabajan en la agencia ASK, una de las agencias más importantes de Francia y ubicada en el centro de París, para salvar películas que están a punto de no realizarse. Inicia con la muerte del dueño de la agencia, y es entonces que las ocho personas que trabajan ahí deberán reinventarse para solucionar todos los problemas que dejó Samuel Kerr. La empresa se fractura, parece que va la quiebra, y entonces deberán luchar por salvarse y salvar la agencia que para muchos de ellos ha sido su único hogar, ese por el que lo han dado todo, incluso más de lo que a veces debería de ser.
Extraordinario guion, la música, extraordinarias actuaciones de un elenco conformado por Camille Cottin, Liliane Rovère, Thibault de Montalembert, Grégory Montel, Stéfi Celma y Assaâd Bouab. Pero eso no es todo, porque las estrellas a los que sus personajes (los agentes) representan, son las mismas estrellas, y algunas de las más grandes del cine francés. Y por cada capítulo vemos interpretaciones de grandes actores y actrices de ellos mismos, como Isabelle Huppert, Christopher Lambert, Monica Bellucci, Juliette Binoche o Cécile de France. Y es que esto demuestra la gran inversión que necesitó el director Cédric Klapisch para lograr algo de este tamaño, pero que, sin duda, vale la pena cada millón de cada minuto invertido.
ASK termina siendo una empresa en donde suceden historias disparatadas, se esconden secretos de todos, lucha cada uno de los personajes contra sus propios problemas, lidiando con la verdad y la mentira, con sus sueños y miedos. Una serie que se asemeja a lo que vimos con la extraordinaria “Mad Men”, en donde también el personaje principal no son los colaboradores, sino que termina siendo la misma empresa, que pareciera respirar y tener vida propia. Y es que, aunque lleguen a odiarse todos los que allí han venido realizando su vida laboral, y lleguen por momentos a odiar también a la misma agencia, la verdad es que ya no son capaces de desprenderse de ella. Porque allí pertenecen. Ahí ha sido siempre su hogar. Siempre fue ASK.
Víctor Daniel López
< VDL >

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