El olor fresco
de las hojas secas
en invierno,
cuando está oscureciendo,
enternece a mi alma.
Hay una estrella
que me observa respirar
las hojas que aún no se caen
y la hierba, los pinos,
las rosas, la tierra.
No hay noche mejor
que aquella que desprende
los aromas de todas las flores,
a consecuencia de la luna,
de la luz clara de luna.
Víctor Daniel López
< VDL >

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