Añade un anuncio a tu sitio.

Catarsis en Cata
de Vino y Arte

El vacío que dejaste en mi cama

Dejaste tu sudor impregnado
en mi cama
después de haber hecho
el amor ocho veces
en una sola noche sin lágrimas.

Dejaste tu olor,
tus cabellos sueltos,
largos y negros,
prueba fehaciente
de que hubo una mujer
conmigo en la cama de anoche.

Dejaste tu piel en mis sábanas
tus besos, tus caricias, tu aliento.
Ahora dime,
¿cómo limpio todo para
que no haya ni un rastro tuyo
que me delate ante el día
y ante los perros hambrientos
que aguardan a los secretos
para roerlos, desnudarlos,
comerlos?

¿Cómo dormir ahora,
si dejaste tus ojos,
si tus manos aún tientan mi cara,
si tus labios aún recorren
con dulzura mi pecho?
(como una abeja que absorbe
su propia miel de los pétalos).
¿Cómo duermo ahora
si no estás tú a mi lado?,
pidiendo que te abrace,
robándole la noche al mundo,
hasta que amanezca,
para tan sólo en ese momento
en que la luz se enciende,
quedarnos al fin nosotros dormidos?
(cuando los demás despiertan,
y vuelven a la vida).

Así siempre hemos sido,
niña, mala, morena:
dormimos de día,
nos buscamos de noche.

El alba nos sumerge en el sueño
para indicarnos que todo
se acaba, siempre.

Hasta la próxima noche, entonces,
amor mío,
sean semanas, meses o años,
hasta la próxima noche.

Mientras tanto,
yo me seguiré aferrando
al recuerdo tuyo
del amor corto que dejaste en mi cama.

Víctor Daniel López
< VDL >

Tags:

Respuesta a “El vacío que dejaste en mi cama”

  1. Pippo Bunorrotri

    👍👍👍

    Me gusta

Deja un comentario